ENCUESTA SOBRE TENDENCIAS JUVENTUD MELILLENSE

 (15 A 30 AÑOS) 

 

© José Manuel López Serrano

Licenciado en Sociología

 

La Ciudad

 Servicios dirigidos a la juventud de Melilla

«¿Cuál / cuáles de los servicios dirigidos a la juventud de Melilla conoce usted?» «¿Ha utilizado alguna vez los servicios dirigidos a la juventud de Melilla?»

¤ De los servicios dirigidos específicamente a los jóvenes destaca como conocido en primer lugar los Centros de Cultura (36’5%). Sin embargo este porcentaje es relativamente muy bajo, sobre todo si es comparado con los Centros de Cultura generales, con una cifra del 75’5%. Aún así, el uso que de ellos hace el joven melillense está en el 17%, completamente cercano al 18’3% que hacía de los otros Centros de Cultura antes reseñados. Ello reincide en el escaso interés que tiene el joven melillense por determinadas actividades relacionadas con la cultura, lo cual no deja de ser sorprendente, pues es dentro de este tramo de edades (15 a 30 años) en los que las personas pueden estar más cercanas a la Cultura, dado que estamos hablando de tramos en los que se está en edad de cursar estudios de enseñanzas medias y superiores, a lo cual se dedica el 42’8% de los jóvenes entrevistados. Las inclinaciones de los jóvenes están más decantadas hacia aspectos lúdicos que hacia los de índole cultural.

Tabla de contingencia Edad * Servicios dirigidos a la Juventud que ha utilizado alguna vez: Centros de Cultura

 

 

Total

 

No

Edad

De 15 a 18 años

Recuento

13

78

91

% del total

3,3%

19,5%

22,8%

De 19 a 22 años

Recuento

18

93

111

% del total

4,5%

23,3%

27,8%

De 23 a 26 años

Recuento

22

78

100

% del total

5,5%

19,5%

25,0%

De 27 a 30 años

Recuento

14

84

98

% del total

3,5%

21,0%

24,5%

Total

Recuento

67

333

400

% del total

16,8%

83,3%

100,0%

Tabla de contingencia Edad * ¿Cuál/les de los servicios dirigidos a la Juventud de Melilla conoce usted? CENTROS DE CULTURA

 

 

Total

 

No

Edad

De 15 a 18 años

Recuento

29

62

91

% del total

7,3%

15,5%

22,8%

De 19 a 22 años

Recuento

43

68

111

% del total

10,8%

17,0%

27,8%

De 23 a 26 años

Recuento

38

62

100

% del total

9,5%

15,5%

25,0%

De 27 a 30 años

Recuento

35

63

98

% del total

8,8%

15,8%

24,5%

Total

Recuento

145

255

400

% del total

36,3%

63,8%

100,0%

Tabla de contingencia Sexo * Servicios dirigidos a la Juventud que ha utilizado alguna vez: Centros de Cultura

 

Total

 

No

Sexo

Mujer

Recuento

23

163

186

% del total

5,8%

40,8%

46,5%

Hombre

Recuento

44

170

214

% del total

11,0%

42,5%

53,5%

Total

Recuento

67

333

400

% del total

16,8%

83,3%

100,0%

Tabla de contingencia Sexo * ¿Cuál/les de los servicios dirigidos a la Juventud de Melilla conoce usted? CENTROS DE CULTURA

 

Total

 

No

Sexo

Mujer

Recuento

67

119

186

% del total

16,8%

29,8%

46,5%

Hombre

Recuento

78

136

214

% del total

19,5%

34,0%

53,5%

Total

Recuento

145

255

400

% del total

36,3%

63,8%

100,0%

Tras los Centros de Cultura, los siguientes servicios que más se conocen son los de Oficinas de Información Juvenil, con un 28% de los entrevistados, haciendo un uso de las mismas un total de 18’5%. Sin embargo esto vuelve a ser sorprendente, puesto quienes menos conocen este servicio son las mujeres y los hombres de entre 15 y 18 años; y quienes más lo conocen son los hombres de 23 a 26 años y mujeres de 27 a 30 años. Consecuentemente son los jóvenes más jóvenes quienes menos conocen las infraestructuras que van dirigidas a ellos mismos, lo que podría atribuirse en un principio a su reciente incorporación al estatus de joven. Sin embargo el primer tramo reseñado (15 a 18 años) consta de tres años, es decir, que durante dicha etapa de juventud y adolescencia es cuando el usuario a quien debería estar dirigida esa información se encuentra más desinformado o, quizás, desorientado. Este hecho no ha de atribuirse alegremente al pasotismo en que se suele ubicar al joven por aquellos que ya no lo son (o somos) como una respuesta ingenua que sólo satisfaría a los que observan a los jóvenes actuales como carentes de valores y de todo tipo de espíritu emprendedor, cooperativo o de iniciativa. Nada más lejos de la realidad en la que está inserto el joven, pues si éste carece de puntos de referencia difícilmente podrá orientarse.

Tabla de contingencia Sexo * Servicios dirigidos a la Juventud que ha utilizado alguna vez: Oficina de Información Juvenil

 

Total

 

No

Sexo

Mujer

Recuento

33

153

186

% del total

8,3%

38,3%

46,5%

Hombre

Recuento

42

172

214

% del total

10,5%

43,0%

53,5%

Total

Recuento

75

325

400

% del total

18,8%

81,3%

100,0%

Tabla de contingencia Sexo * ¿Cuál/cuáles de los servicios dirigidos a la juventud de Melilla conoce usted? OF. Información Juvenil

 

Total

 

No

Sexo

Mujer

Recuento

51

135

186

% del total

12,8%

33,8%

46,5%

Hombre

Recuento

61

153

214

% del total

15,3%

38,3%

53,5%

Total

Recuento

112

288

400

% del total

28,0%

72,0%

100,0%

Tabla de contingencia Edad * Servicios dirigidos a la Juventud que ha utilizado alguna vez: Oficina de Información Juvenil

 

Total

 

No

Edad

De 15 a 18 años

Recuento

4

87

91

% del total

1,0%

21,8%

22,8%

De 19 a 22 años

Recuento

22

89

111

% del total

5,5%

22,3%

27,8%

De 23 a 26 años

Recuento

26

74

100

% del total

6,5%

18,5%

25,0%

De 27 a 30 años

Recuento

23

75

98

% del total

5,8%

18,8%

24,5%

Total

Recuento

75

325

400

% del total

18,8%

81,3%

100,0%

Tabla de contingencia Edad * ¿Cuál/cuáles de los servicios dirigidos a la juventud de Melilla conoce usted? OF. Información Juvenil

 

Total

 

No

Edad

De 15 a 18 años

Recuento

11

80

91

% del total

2,8%

20,0%

22,8%

De 19 a 22 años

Recuento

32

79

111

% del total

8,0%

19,8%

27,8%

De 23 a 26 años

Recuento

35

65

100

% del total

8,8%

16,3%

25,0%

De 27 a 30 años

Recuento

34

64

98

% del total

8,5%

16,0%

24,5%

Total

Recuento

112

288

400

% del total

28,0%

72,0%

100,0%

He aquí un factor determinante a la hora de establecer mecanismos que puedan imbricar a los jóvenes a conocer muchas más actividades de las que por sí mismos tienen conocimiento, es decir, que dichas Oficinas de Información Juvenil habrían de ser potenciadas y sus contenidos o informaciones han de ser llevados allí en donde el joven suele estar (centros de enseñanza, locales de esparcimiento y diversión, Biblioteca Municipal,...). Además de esto realizar una campaña informativa sobre lo que significa y para qué sirve este servicio, así como todas las posibilidades que ofrece. La base fundamental de esta recomendación está sujeta a la pregunta nº 32 (¿Cree que la información sobre temas de Juventud llega correctamente a la gente joven?) en la que sólo lo creen positivamente el 15’8%. Nótese que hacen uso de estos Centros un 18’5%, es decir, que –incluso– dentro de los usuarios habituales no todos opinan que la información llegue en condiciones al joven. Frente a éstos se sitúa un 72% que opina que dicha información no llega correctamente. A éstos últimos bien podrían añadirse el 10’3% que "no saben" del asunto. En definitiva, el joven melillense está opinando de un modo bastante desfavorable acerca de cómo les llega la información que les interesa o podría llegar a interesarle, pero que por desconocer nunca podrán enjuiciar ni siquiera positivamente.

Dentro de los lugares en los que habría de realizarse esta campaña de información no se ha consignado a los Locales de Asociaciones, pues sólo es conocido por un 26’8% de los jóvenes, y su uso en alguna ocasión cae en picado al 7’8% de los encuestados. Ello significa que el joven melillense no tiene como una de sus prioridades la del asociacionismo, lo que lleva a definirlo como un joven autosuficiente con suma importancia de la familia y de los amigos. Por ello, el joven melillense, no se asocia, sino que tiene como puntos fundamentales de referencia a aquellos que les son más cercanos, con los que puede contar de inmediato y con los que el grado de confianza es alto. A la vista de esto podríamos ser osados y decir que el joven melillense desconfía de las asociaciones, hipótesis que se verá reforzada cuando contesten a la pregunta de si se sienten representados por el Consejo de la Juventud de Melilla o a la pertenencia a alguna asociación de la ciudad.

Respecto a las Ayudas Materiales son conocidas por un 14’5%, habiendo sido utilizadas en alguna ocasión por un 4’5%, cifra casi coincidente con la suma de aquellos que se sitúan en las clases sociales Media Baja (3’5%) y Baja (1’8%). Consecuentemente podría inducirse que estas ayudas están destinadas a aquellas personas más desfavorecidas económicamente. No obstante, y dado que el conocimiento de las mismas es muy bajo, con una campaña informativa como la apuntada anteriormente estas ayudas podrían llegar a dar cobertura a un mayor número de jóvenes lo que afectaría a la posibilidad de que muchos de ellos pudiesen continuar con sus estudios o cualquier otra actividad, incluso replantearse unas posibilidades de futuro que podrían haber desechado de antemano, causando un menor gasto a una economía familiar con pocos recursos.

 

 

Caso idéntico sería el del conocimiento de las Subvenciones, que sólo ha sido utilizado por el 4’5%. La única variante en este aspecto sería la referida al conocimiento de éstas, que se sitúa en un 22’3% de la población entrevistada. En ambos casos el conocimiento de ayudas materiales y de subvenciones son, ligeramente, más conocidas por hombres que por mujeres. Aquí deberíamos reflexionar y preguntarnos si la mujer joven de Melilla tiene menos acceso a esta información y el porqué de tal circunstancia.

Para finalizar este apartado, se analizará el conocimiento y uso que se tiene de los servicios de Formación Juvenil, conocidos por el 14’5% y utilizado por el 5’8%. Es obvio el escaso uso que el joven hace de este tipo de servicio, destinado a reforzar los conocimientos de tipo general y específico de aquellos que abandonaron sus estudios prematuramente, debido a que casi la mitad de la población joven (42’8%) cursa estudios. A ello ha de añadirse que tan sólo un 8% de los jóvenes posee Estudios Primarios y no existe ninguno que no sepa leer ni escribir. Por tanto ese 5’8% de los usuarios de dichos servicios estaría integrado por parte de ese 8% de quienes poseen estudios primarios y su utilización va encaminada –como se ha apuntado anteriormente– a reforzar aquellos conocimientos en los que el joven estima que tiene carencias.

Tabla de contingencia Sexo * Servicios dirigidos a la Juventud que ha utilizado alguna vez: Formación Juvenil

 

 

Servicios dirigidos a la Juventud que ha utilizado alguna vez: Formación Juvenil

Total

No

Sexo

Mujer

Recuento

8

178

186

% del total

2,0%

44,5%

46,5%

Hombre

Recuento

14

200

214

% del total

3,5%

50,0%

53,5%

Total

Recuento

22

378

400

% del total

5,5%

94,5%

100,0%

¿Cuál/cuáles de los servicios dirigidos a la juventud de Melilla conoce usted? FORMACIÓN JUVENIL

 

 

Frecuencia

%

 

 

No

342

85,5

 

58

14,5

 

Total

400

100,0

 

Como datos poco significativos se incluyen los que además conocen otros servicios dirigidos al joven (1%), no saben (1’5%) o no contestan (1’5%).

¿Qué servicios o instalaciones añadiría?

J La pregunta nº 25 (¿Qué servicios o instalaciones añadiría?) es una pregunta de carácter abierto, es decir, en la que cada entrevistado puede anotar lo desea sin constreñirse a las opciones que contiene una pregunta de carácter cerrado. En ésta los jóvenes añadirían una serie de servicios o instalaciones que, paradójicamente, ya posee la ciudad, aunque mejoradas, mejor dotadas, o ampliadas las ya existentes. A su vez, esto conlleva una doble vertiente: demandas tanto a las instituciones como a la iniciativa privada. Pasamos ahora a desgranar estas demandas.

Como ya se había hecho notar en la pregunta nº 23 (¿Cuál/cuáles de los servicios dirigidos a la juventud de Melilla conoce Ud.?) y en la nº 24, referida al uso que se hace de los mismos, la principal carencia de la que se hace eco el joven melillense es la referida a la información tanto general hacia el joven, como la especializada en asuntos tales que orientación e inserción laboral; cómo realizar actividades de autoempleo y las posibles subvenciones a las que pueden acceder; información sobre drogodependencia, alcoholismo y sexualidad; información acerca de los estudios que pueden desarrollar y en dónde se imparten; así como todo tipo de información que pueda ser interesante al joven.

La segunda demanda por su importancia se centra en las instalaciones deportivas, bien para la creación de otras nuevas; ampliación de las ya existentes, así como la ampliación de horarios más amplios que puedan cubrir las necesidades de todos los usuarios, potenciales o no –incluso nocturnos–; gimnasios, etc.

La siguiente demanda que se realiza se produce hacia la iniciativa privada, solicitando lugares de ocio específicos para el joven; discotecas, más cantidad de ellas o más grandes; y centros comerciales.

Otras demandas significativas de ser reseñadas son las de locales específicos para jóvenes; biblioteca mejor dotada, y con horario nocturno incluso en época estival o vacacional; instalaciones culturales verdaderamente culturales; cines o multicines; centros de estudios (academias) y realización de cursos específicos (incluso una Universidad, lo que puede ser significativo, al denotar el gran número de universitarios que hay en la ciudad, que han de acudir a otras ciudades para realizar sus estudios superiores); zonas verdes o ajardinadas; y nuevas tecnologías. Un aspecto que se analizará posteriormente con mayor profundidad, y que también es demandado es el relativo a las comunicaciones con la península y la carestía y lentitud de las mismas.

Como hecho anecdótico, mas no por ello carente de suma importancia, son las demandas sobre seguridad ciudadana y el malestar que causa en un porcentaje muy bajo (pero significativo) la no aplicación de los descuentos que corresponden a los usuarios del carnet joven.

Tras este repaso por las demandas más significativas e importantes que realizan los jóvenes de esta ciudad, es la información lo que más urgentemente se reclama (no se va a reincidir de nuevo en lo ya apuntado anteriormente, aunque sí reiterarlo); y una dotación suficiente, necesaria y amplia de las instalaciones deportivas. Posiblemente este aspecto sea la explicación fundamental del moderado uso del Pabellón Deportivo y de la Piscina.

En una localidad marcadamente cerrada o limitada geográficamente el joven necesita de una serie de infraestructuras que faciliten su desarrollo y vivencia. No es así el caso de la mayoría de municipios de la península, puesto que lo que el joven no halle en su lugar de residencia lo puede encontrar en otras localidades cercanas, que pueden estar a una distancia relativamente lejana, pero que resulta del todo accesible a través de vías de comunicación terrestres. Sin embargo la peculiaridad del municipio melillense estriba en los impedimentos que sus ciudadanos tienen a la hora de cubrir estas demandas de ocio o esparcimiento, y que de no encontrarlas en su ciudad no lo van a hacer en otro sitio. En otro apartado de este trabajo se analiza en qué lugares le gustaría más vivir al joven (véase pregunta nº 13) y la disponibilidad que éste tendría para trabajar en otro lugar distinto de Melilla (preguntas nº 15 y 16). Uno de los motivos fundamentales que incitan al joven a vivir y/o trabajar en lugares distintos a Melilla estriba en la carencia de elementos que hagan de la ciudad un lugar atractivo para vivir o desarrollarse como individuos y podría darse la circunstancia de que el joven, en un momento determinado de su vida, se marche de Melilla puesto que las carencias que le van a producir ciertos elementos de bienestar van a ser mayores que los aspectos positivos que posee la ciudad. Posiblemente las demandas que se realizan hoy sean muy distintas a las que se puedan realizar en un futuro, pero si no se protege el presente, muy difícilmente se va a conseguir el futuro. Una recomendación a los gobernantes actuales y futuros de la ciudad, así como a la iniciativa privada y al ciudadano de Melilla en general, es que pongan todos los medios a su alcance para que la ciudad se perciba como autosuficiente. Con ello se alcanzarían dos objetivos fundamentales: 1) el ciudadano de Melilla tendría en su propia ciudad todo aquello que necesita, sin necesidades accesorias que cubrir en otros lugares; y 2) el atractivo sin par de la ciudad haría que la misma se convirtiese en un objetivo turístico, lo que redundaría en que el ciudadano se sintiese todavía más arraigado a su tierra y que, lejos de tener que desplazarse fuera para conseguir lo que aquí no tiene, las aportaciones monetarias provenientes del turismo conllevarían un desarrollo de la ciudad hasta ahora desconocido.