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Introducción
Realizar un
estudio social, por sí mismo, no conlleva nada novedoso puesto que el
presente estudio no es el primero ni el último que se realiza, lo que
resulta bastante obvio. Sin embargo el Estudio
Social sobre los jóvenes de Melilla sí contiene algo novedoso en sus líneas,
en su análisis y, aunque parezca osado, en el todo resultante. La novedad
reside en que se trata del primer estudio social con datos primarios que se
realiza en la ciudad de Melilla. Cuando nos acercamos a cualquier estudio
sobre las inquietudes de los jóvenes españoles, a un sondeo de opinión de
determinadas características, o a cualquier estudio de este tipo nos
encontramos con cosas como que en dichos estudios se ha analizado a toda la
población española pertinente (jóvenes, viudas, estudiantes, ... o lo que
sea) con la excepción de Ceuta y Melilla, que parecen ser dos ciudades cuya
opinión no sea relevante. Y realmente no es así, sino que el poder dar
cobertura en estas dos Ciudades Autónomas implicaría la creación de
estructuras de análisis social que encarecería dicho estudio de una manera
desorbitada, y la representatividad que se obtendría del mismo sería
prácticamente inapreciable para la totalidad del estudio.
Los
resultados que aquí se recogen de manera pormenorizada van a aportar datos
que van a poder enriquecer de una manera sustancial la definición del joven
de nuestros días, pues muy difícilmente va a opinar igual un joven que
resida en una gran capital de la península, que uno que viva en una zona
rural, que los que aquí se estudian con todos esos matices que les hacen
iguales al resto de jóvenes españoles y que les distinguen de ellos por las
circunstancias de vivir en una ciudad con características únicas. Podría el
lector contradecir estas palabras y argumentar que en dicha situación se
encontraría un joven de Ceuta, mas no tendría las mismas connotaciones al
encontrarse la ciudad de Melilla a una distancia infinitamente superior de
la península que la primera, y con ello las posibilidades de poder
encontrarse en un lapso de tiempo relativamente breve en la misma
península. He aquí los matices que hacen distinta tanto a la ciudad como a
sus habitantes y, por ende, a los jóvenes como elemento dinamizador de la
misma.
De todo
lo que aquí se va a exponer podría interesar al lector asuntos que no se
han tratado en el presente estudio, pero habrá de tener en cuenta que, como
en todos los estudios que de esta índole se realizan, resulta harto
imposible preguntar todo (en sentido absoluto) con lo que determinadas
cuestiones que podrían interesar no se encuentran aquí recogidas. Ha de
advertirse que asuntos que parecen muy importantes en otros lugares no lo
son tanto en esta ciudad, aunque no por ello han de descartarse de
antemano. Siempre cabe la posibilidad de que se traten en estudios posteriores.
Como
decíamos al principio de esta introducción, el presente estudio bien podría
considerarse pionero en esta ciudad, con lo que la fiabilidad de los datos
es muy alta, y observará el lector a lo largo de todo el análisis que se
contrastan y verifican de modo casi constante los datos obtenidos en
diversas preguntas, es decir, que no se aprecian distorsiones derivadas de
respuestas deshonestas o intentando salir
del paso de una encuesta. Por el contrario, se ha podido observar a
través de las informaciones periódicas del Equipo de Apoyo que la presente
encuesta ha hecho sentir al joven melillense que su opinión es válida, que
se tiene en cuenta lo que dice. En definitiva, que el joven melillense
puede sentirse importante porque se le consulta sobre aspectos que son de
su incumbencia y eso es lo que hace al presente estudio reflejo de la
realidad más sincera del joven melillense.
Sirva,
pues, este estudio como primer acercamiento al conocimiento de cómo es
fundamentalmente el joven que reside en la Ciudad Autónoma de Melilla,
cuáles son sus preocupaciones y cómo piensa.
El Equipo de Dirección del Estudio.
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